“Streaming” reactiva industria musical en 2016 después de años de declive


Compartir: Fecha: 05/04/2017

Escrito por Germán Campo / Cuando la Asociación de Industria Discográfica de Estados Unidos (RIAA) publicó sus estadísticas de ingresos para el 2016 el pasado 30 de marzo, se habló del notable crecimiento de la industria donde las ventas de música grabada en Estados Unidos crecieron un 11,4 por ciento, reforzadas por la fuerza del “streaming”. Ese es el primer crecimiento de dos dígitos desde 1998. Pero una mirada más cercana a los números revela algunas otras tendencias notables. Los servicios de “streaming” ahora representan el 51 por ciento de los ingresos de 7.1 billones de dólares, lo que brinda un lado esperanzador frente a la caída de las ventas de CDs y descargas digitales. Por primera vez, la transmisión de contenidos musicales por “streaming” se convierte en el mayor generador de ingresos para la industria de la música, superando las descargas digitales y las ventas físicas combinadas, representando 3.900 millones de dólares en ganancias, según el New York Times. 
El principal catalizador de la revitalización fue el aumento de suscriptores pagados a compañías de “streaming” de música que hoy asciende a los 22,6 millones de usuarios de servicios como Apple Music, Spotify y Tidal, casi duplicando el número de suscriptores en 2015. En un blog que acompañó el informe de la RIAA, el presidente y director ejecutivo de la organización Cary Sherman señaló que los ingresos de 2016 probablemente habrían sido mejores si no fuera por YouTube, a quien acusó de pagar muy poco en regalías. "No tiene sentido que se necesiten miles de reproducciones por demanda de una canción para que los creadores ganen un dólar en YouTube, mientras que servicios como Apple y Spotify pagan a los creadores $ 7 o más por esos mismos reproducciones", escribió Sherman. 
Aunque el “streaming” ha devuelto la industria de la música algo de prosperidad, no todo fueron buenas noticias. Las ventas de discos compactos siguen cayendo, con sólo 99,4 millones de álbumes físicos adquiridos en 2016. Ese total marca la primera vez desde 1986 que menos de 100 millones se vendieron en un año. Con la llegada del “streaming”, las descargas digitales también recibieron un golpe esperado, cayendo un 22 por ciento de su  total para 2015. Por otro lado, las ventas de vinilo aumentaron ligeramente, generando $ 430 millones de dólares y representando un cuarto de todas las ventas físicas de la música, el porcentaje más alto desde 1985, según reportó el sitio Pitchfork.