DESARROLLO SUSTENTABLE EN TORNO A LA SOBERANIA DE LAS DECISIONES POPULARES


Compartir: Fecha: 28/03/2017

Los resultados de la consulta popular en el municipio de Cajamarca, dan al traste con muchas de las expectativas de este gobierno, el cual trazo la minería como una de las locomotoras que impulsaría el desarrollo colombiano junto a la explotación petrolera, aun dentro de la crisis mundial en los precios del crudo que han contribuido a la desestabilización de mucha economías como la nuestra. De los 6296 votos que validaron la consulta popular, superando el umbral de los 5438 votos requeridos, el 97% de los acudientes a las urnas cajamarcunas, decidió decirle NO a las actividades mineras en su territorio.
Este resultado se suma a las ya decisiones adoptadas desde la Corte Constitucional del año 2016, con las que se declararon los páramos nacionales como zonas de protección excluidas de cualquier tipo de actividad de explotación minera. Desde ese momento en nuestro país se comenzó a ganar la lucha por la protección del ambiente y sobre todo de que los colombianos interpretemos la importancia de nuestros recursos naturales, entre ellos el más importante de ellos como lo es el agua como el líquido vital que ratifica nuestra subsistencia en este planeta.
Y es que el resultado de Cajamarca, pone en tela de juicio la seguridad jurídica y económica de las inversiones extranjeras en el sector minero a la luz del ordenamiento jurídico colombiano, y cuya política gubernamental se venía promoviendo como una de las opciones de impulsar el desarrollo nacional y de paso redefinir la vocación económica nacional que otrora fuere eminentemente agrícola como en el tema de la producción cafetera o bananera que dominará el panorama de exportaciones hasta finales de la década de los 90´s.
Sorpresiva ha sido la respuesta del gobierno Santos ante estos resultados, y es que el Ministro de Minas prácticamente que sale a desconocer los resultados democráticos de los habitantes de Cajamarca (Tolima) y parece que en un estado de desespero operativo por defender no solo sus resultados en la cartera de minas, sino también de los pilares del discurso del primer mandatario, termina por deducirse, que casi estaría saliendo a defender los intereses de la empresa sudafricana AngloGold Ashanti, que resulta ser la gran perdedora por cuenta de las inversiones dispuestas para la explotación aurífera que ya no van a poder llevarse a cabo en esa región del país. Y eso que esta pendiente lo que podría resultar en la consulta popular que viene para el municipio de Marmato (Caldas), en donde la Corte Constitucional ya avalo y dio vía libre a la aplicación del mecanismo de participación ciudadana.
Lo cierto es que esta expresión democrática regional nos pone de presente una cosa y es que estamos ante una sociedad que ha aprendido a utilizar los mecanismos de participación ciudadana que trajo nuestra constitución política desde 1991, que no se somete fácilmente como en el pasado de manera sumisa a imposiciones estatales que tantas adversidades y perjuicios socioeconómicos y ambientales afectaron vastas zonas del país en donde la minería arraso con grandes ecosistemas y sus pobladores poco o nada recibieron en beneficios de reciprocidad por el daño causado y la riqueza extraída de sus tierras. La sociedad colombiana está madurando su democracia de a poquitos y en adelante los resultados de sus decisiones se sentirán con mayor vehemencia y contundencia, así que no es de extrañarse que en los próximos comicios presidenciales salten sorpresas a la vista en contra del tradicionalismo político colombiano.  

Profesor Javier Solarte Camayo.