¡Y mientras tanto en Popayán!, El Concejo decide a espaldas de la Ciudadanía


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No cabe duda alguna, que gran parte de las trascendentales decisiones que quedan en manos del Concejo Municipal de Popayán son adoptadas por consensos de coaliciones que en poco no nada tienen en cuenta la opinión del pueblo que los elige. La aprobación para el cobro de la contribución por valorización para el financiamiento de obras específicas y focalizadas a un sector específico de la ciudad, ponen de presente, que basta tan solo con que el ejecutivo municipal proponga una iniciativa ante la corporación administrativa municipal, para que esta pase muchas veces a aprobación por apoyo político y no por evaluación socioeconómica frente al impacto que de ello se pueda derivar.
El cobro por valorización, corresponde con los propósitos de poder financiar obras públicas de infraestructura, que no son posibles de adelantar con los recursos propios de los municipios, pero sobre este particular si han quedado varias reflexiones al respecto en el país a partir de las experiencias ya vividas, ya que corresponde con una variedad tributaria cuya afectación sobre la propiedad inmueble si representa una limitación relativa, al quedar anclada esta como una prenda de garantía para poder hacer efectivo su cobro coactivo ante el no pago de la misma por parte del contribuyente propietario.

El otro aspecto relevante, tiene que ver con el análisis de la capacidad de pago de la comunidad que será gravada, algo que no es tenido en cuenta al momento de implementar la metodología de financiamiento de las obras; y es que en Popayán, esto ha pasado a ser un común denominador, que ante decisiones del pasado van cada día minando más los presupuestos de los hogares payaneses, especialmente en los estratos bajos y medios, tal y como ya ha sucedió con el tema del encarecimiento en los servicios públicos, en especial y de forma muy marcado el del servicio de aseo y de energía eléctrica, los cuales tienen derivados esas alzas, en procesos como el de la nueva estratificación que como caballito de batalla de las candidaturas a la alcaldía de Popayán, paso a su olvido ante la manifiesta indiferencia de los payaneses. 

Implementar el cobro de una valorización en momentos en los cuales el país acaba de pasar por una reforma tributaria que paso el IVA del 16% al 19%, decisión legislativa que ya muestra sus graves efectos en el consumo de bienes y servicios, el alza en la inflación y ad portas de que la economía colombiana entre en una recesión, no parece ser la mejor decisión respecto de sus ciudadanos, máxime en una ciudad que ocupa el quinto lugar en el desempleo nacional, con una cifra de 14,9% con corte al primer trimestre del año 2017 y en más de 5 punto porcentuales por encima de la media nacional ubicada en 9,2% según el reporte del DANE.

Otro aspecto a reflexionar, es la focalización de las obras hacia el norte de la ciudad, en donde sí es cierto que se presenta una grave afectación de movilidad y todo por cuenta de un desordenado crecimiento urbano ausente de una verdadera planificación gubernamental en los últimos 25 años, pero que igualmente es válido y pertinente para toda la ciudadanía payanesa, haberse previsto un análisis integral de lo que ocurre con las vías locales, en cuanto a las existentes y las que deben construirse para los próximos años, porque de nuevo quedan por fuera de esta seudo visión planificadora urbanística, la recuperación de la deteriorada malla vial payanesa, que en muchos sectores por cierto ya cumplió con su vida útil y clama por su recuperación(Reposición de redes de acueducto y alcantarillado para imponer la respectiva carpeta de pavimento), tal y como puede apreciarse de grave manera en barrios como: Las Américas, El Cadillal, La Esmeralda, Pandiguando, Valencia, El Empedrado, varias calles y carreras del mismo sector histórico, entre otros tantos de los cuales no terminaríamos por mencionar por lo amplio del listado. Sectores en los cuales los mismo ciudadanos cansados del olvido gubernamental municipal y como mecanismo de protesta, han tenido que colocar palos o guaduas pintadas en las vías y hasta material vegetal, para hacer notar esta problemática, sin que hasta ahora puedan obtener eco en sus clamores ciudadanos, pero que eso sí, tienen que pagar cumplidamente sus impuestos so pena de caer en la aplicación de sanciones en su contra. 

Desde mi punto de vista y con todo respeto por lo que las demás personas puedan pensar, pero la ciudad pierde de nuevo otra gran oportunidad para haber podido pensar en la obtención de recursos para la financiación de un plan vial integral, que por cierto no se formula desde hace más de 20 años, y con el cual, no solo se hubieran podido construir nuevas vías especial para un solo sector de la capital caucana, sino también de haber podido formular e implementar una estrategia con la cual se hubiere podido enfrentar el grave y reiterado problema, de poder recuperar gran parte de su patrimonio vial. Y esto también en razón, a que las vías intervenidas a partir del SETP, se refieren a las que exclusivamente absorbe la circulación del transporte público local en el casco urbano, pero que para nada contempla las calles o carreras circundantes a este sistema.

Solo resta esperar que las obras programadas por este sistema de financiamiento, puedan ser construidas en los tiempos proyectados y que no vayan a terminar como lo que se ha tenido que vivir con las del SETP, que ya van para más de siete años y nada que se culminan, o como el caso de la avenida en el sector de Pomona, la cual se tomó tres administraciones municipales para ser culminada y eso sí cargada de errores en sus diseños, como lo es conocido por todos.
Por ahora no queda otra cosa más, que preparar la afectación de los ya deteriorados presupuestos familiares, para enfrentar el pago de la contribución por valorización que muy amablemente aprobó el Concejo de la ciudad pata todos nosotros sin distingo alguno, pero eso sí y aprovechando la oportunidad de este escrito, vale la pena recordar o informar a quienes lo desconocen, que el no pago de la misma a la luz del Estatuto Tributario Colombiano, faculta a los entes municipales para poder aplicar su respectivo cobro coactivo, el cual incluye el embargo del bien inmueble ante su incumplimiento y así mismo téngase en cuenta que esta contribución pasa a ser un complemento obligatorio, en tanto que la acreditación de su pago total se debe sumar al paz y salvo por concepto de predial, como requisito previo para poder llevar a cabo las negociones de todos los inmuebles en la ciudad de Popayán. 
Profesor Javier Solarte Camayo.