Más muertos por minería ilegal -Por: Felipe Solarte Nates

Imagen de Más muertos por minería ilegal -Por: Felipe Solarte Nates


Después de las 13 víctimas de 2014 en la vereda San Antonio, como consecuencia de la acción de más de veinte retro-excavadoras arrasando cerca de 30 hectáreas, otrora dedicadas a la agricultura, a orillas del maltratado río ‘Quinamayó abajo’, de nuevo se revive la tragedia, con dos víctimas, e indignación, por la ineficacia de las autoridades municipales de Quilichao, departamentales, la CRC y la fuerza pública, en el control de la minería ilegal, que ahora no hace la explotación a cielo abierto, sino ‘cúbica’, mediante túneles, como el que acaba de derrumbarse.


Como sucedió en 2014, cuando el entonces secretario de Gobierno Municipal Ricardo Cifuentes, debió renunciar amenazado por no permitir la minería ilegal, y al no contar con el suficiente respaldo del alcalde Grijalba, que como asesora Jurídica del Municipio había nombrado a la esposa de uno de los más poderosos patrocinadores de la minas ilegales; de nuevo en el municipio revive la tragedia y crecen rumores de intereses de familiares directos de altos funcionarios de la alcaldía comprometidos en la explotación minera ilegal.

Ya es hora de que se aclaren las dudas y tanto las autoridades municipales, departamentales y nacionales, ofrezcan alternativas laborales a quienes arriesgan sus vidas y tomen medidas efectivas para evitar la recurrente perpetuación de la tragedia.


El centro comercial de Popayán
Cuando la losa de la plazoleta del centro comercial presentó alarmantes señas de ruptura, la alcaldía de Popayán ordenó el anunciado cierre del centro comercial Anarkos, que reemplazó.

Este edificio construido a finales de los años 60 en reemplazo de la galería central, inicialmente fue proyectado con: parqueadero subterráneo; la primera planta para comercio y cine; oficinas en la segunda y tercera, y apartamentos en la cuarta.

Después de ser pionero en renovación urbana en el país, poco a poco, por irresponsabilidad y desidia de sucesivas administraciones municipales, que desde 1994 permitieron el cambio de uso del suelo y que su estructura y diseños originales fueran sometidos a sucesivas intervenciones que ponen en peligro su estabilidad, fue convertido en el apiñado centro comercial que es hoy, diariamente ocupado por cerca de 2.000 personas que en su interior se dedican al comercio, más los miles que a diario lo visitan.


Sin desconocer los perjuicios económicos causados a los numerosos comerciantes y empleados que obtienen sus ingresos en el centro comercial y alrededores, al alcalde Castro, le correspondió tomar la drástica medida, para evitar que por negligencia se presenten tragedias como las vividas recientemente en Cartagena y Medellín, cuando por falta de control de las alcaldías, oficinas de Planeación y Curadurías urbanas, permitieron la construcción y remodelación de edificios sin llenar los requisitos técnicos, estructurales, urbanísticos y arquitectónicos, y sin ceñirse al uso del suelo según el Plan de Ordenamiento Territorial Municipal.

Mientras toman una decisión definitiva sobre el reforzamiento o cierre del centro comercial, urge asesoría y colaboración a comerciantes y trabajadores afectados en sus ingresos.
“Popayán Patrimonio Total”.


Y precisamente cuando en la ciudad son temas candentes los continuos atropellos que entidades y particulares cometen al emprender construcciones urbanas y rurales sin Planeación, acordes al Plan de Ordenamiento Territorial actualizado y sin autoridad que haga cumplir las normas de urbanismo; el libro “Popayán Patrimonio Total”, editado y publicado en pasta dura y fino papel Propalcote, por Antonio María Alarcón Reina, santandereano de Barrancabermeja, ‘patojo’ por adopción y amor a esta tierra donde nacieron sus hijas: María José y Alejandra, se constituye en un valioso aporte y regalo, para raizales y visitantes, que a través de los variados textos y magnificas fotografías y dibujos en plumilla que lo ilustran, quieran conocer más sobre la evolución, desde la colonia hasta nuestros días, pasando por el terremoto de 1983, de la ciudad y el “estilo Popayán”, adaptado de herencia española a las condiciones geográficas y ambientales del valle andino-tropical de Pubenza, privilegiado por ensoñadores atardeceres; además de enfocar diversas manifestaciones culturales de sus destacados escritores, pintores, fotógrafos y músicos; sus hijos destacados en la Independencia, República, ciencia y política; también acerca de tradicionales eventos como la Semana Santa, ilustrada con hermosas fotografías a color tomadas por su hija María José Alarcón Ardila, sus atractivos naturales y especies de aves que pueblan sus alrededores; además de la rica gastronomía, entre otros aspectos.


Alternando con fotografías de Julio Cesar Perafán Fajardo, Carlos Humberto Illera Montoya, Lisbeth Galves Cubillos, Antonio María Alarcón y su hija María José, en las 322 páginas del libro para colección, podemos leer además de textos del autor, escritos de: Diego Castrillón Arboleda, Felipe García Quintero, Álvaro Grijalba Gómez, Istmenia Ardila, Cesar Negret Mosquera, Guido Enríquez Ruiz, Diego Paz, Antonio Palechor, Jesús Astaiza Mosquera, Julio Cesar Perafán, Oscar Orozco Pastrana, RCN Radio y revista Semana cuando el terremoto de 1983, entre otros.